Mientras hay vida hay esperanza.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro.
El que la sigue la consigue.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Quien adelante no mira, atrás se queda.
Soñaba el ciego que veía, y soñaba lo que quería.
No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez.
Quien bien gane, bien gaste, pero no malgaste.
Quien dice la verdad, ni peca ni miente.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Pedir celos es despertar a alguien que está durmiendo.