Poderoso caballero es don dinero.
Primero son mis dientes que mis parientes.
Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
En caso de duda, no determines, cosa alguna.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quien se come el queso.
Un clavo saca otro clavo.
La cabra siempre tira al monte.
No hay mal que por bien no venga.
No con quien naces, sino con quien paces.
En casa del herrero, cuchillo de palo.
Más vale tarde que nunca.
No hay que vender la piel del oso antes de haberlo matado.