De desagradecidos está el infierno lleno.
De dinero y calidad, la mitad de la mitad.
Después de la tempestad viene la calma.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
En boca cerrada no entran moscas.
Haz bien y no mires a quien.
Hombre prevenido vale por dos.
Entre sastres no se pagan hechuras.
Del dicho al hecho hay mucho trecho.
Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.
De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga.
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me guardaré yo.