De aquellos polvos vienen estos lodos.
Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Dime con quien andas, y te diré quien eres.
Nuestro gozo, en un pozo.
Cada oveja con su pareja.
Al buen pagador no le duelen prendas.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Agua por mayo, pan para todo el año.
A buen hambre no hay pan duro.
A quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.