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Frases de Desgracia

Las desgracias más temidas son, de ordinario, las que no llegan jamás.

James Russell Lowell (1819-1891) Poeta y escritor estadounidense.

El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.

Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.

Hablando de nuestras desgracias las aliviamos.

Pierre Corneille (1606-1684) Poeta y dramaturgo francés.

No es bueno ser desgraciado, pero bueno es haberlo sido.

Antoine Gombaud (1607-1685) Cortesano y escritor francés

¡Aquel tiempo feliz en que éramos tan desgraciados!

Alejandro Dumas (1802-1870) Escritor francés.

La mayor desgracia es merecer la desgracia.

Jean de La Fontaine (1621-1695) Escritor y poeta francés.

No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí.

Jean de la Bruyere (1645-1696) Escritor francés.

La fatalidad posee una cierta elasticidad que se suele llamar libertad humana.

Charles Baudelaire (1821-1867) Escritor, poeta y crítico francés.

La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.

Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico.

La desgracia abre el alma a una luz que la prosperidad no ve.

Herni Dominique Lacordaire (1802-1861) Sacerdote y predicador francés.

La desdicha es el vínculo más estrecho de los corazones.

Jean de La Fontaine (1621-1695) Escritor y poeta francés.

En las desgracias hay que acordarse del estado de conformidad con que miramos las ajenas.

Epicteto de Frigia (55-135) Filósofo grecolatino.

En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.

Jacinto Benavente (1866-1954) Dramaturgo español.

Dichas que se pierden son desdichas más grandes.

Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) Dramaturgo y poeta español.

Desdichado es el que por tal se tiene.

Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.

Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. En el primer caso, aún no se ha perdido la costumbre; en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad.

Albert Camus (1913-1960) Escritor francés.

Acostada en medio de la desdicha, el alma ve mucho.

Sófocles (495AC-406AC) Poeta trágico griego.

Aborreced las bocas que predicen desgracias eternas.

Rubén Darío (1867-1916) Poeta y periodista nicaragüense.

Sólo el infortunio puede convertir un corazón de roca en un corazón humano.

Fénelon (1651-1715) Escritor y teólogo francés.

La desgracia descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir.

Blaise Pascal (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.

El desdichado no tiene otra medicina que la esperanza.

William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.

Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.

François de La Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.

André Maurois (1885-1967) Novelista y ensayista francés.

La desgracia, al ligarse a mí, me enseñó poco a poco otra religión, distinta a la religión enseñada por los hombres.

George Sand (1804-1876) Escritora francesa.

Los más desgraciados son los que lloran menos.

Jean-Baptiste Racine (1639-1699) Poeta trágico francés.

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